15 de diciembre de 2016

Rafael: Queridos vecinos, queridos amigos, contamos hoy con dos especialistas del campo de las energías, y ambos con un profundísimo conocimiento de sus especialidades.

Fani: Nuestro invitado de fuera, Juan Carlos Arbex, a quien agradecemos que se haya desplazado hasta aquí, es técnico y colaborador del Ministerio de Medio Ambiente. Sus conocimientos y opiniones sobre la extracción de petróleo y sus consecuencias son tan respetados que se ha convertido en consejero nacional e internacional de empresas públicas y privadas.

Rafael: Juan Carlos Albex es director de documentales de producción FORTA, BBC y FRANCE 2. Autor de más de quince libros técnicos sobre política ambiental, pesca profesional, diseño naval, financiación europea, arquitectura del XIX y salvamento marítimo, y también de dos novelas históricas donde predomina el ambiente de la fauna marina.

Fani: Es, como decimos, experto en energías fósiles, y especialmente en el daño que ocasionan en el medio ambiente.

Rafael: La energía fósil es, según entendemos, aquella que procede de la biomasa producida hace millones de años que pasó por grandes procesos de transformación.

Fani: Consideramos energías fósiles de gran contenido energético al carbón, petróleo y gas natural o el gas procesado. La mayor parte de la energía empleada actualmente en el mundo proviene de los combustibles fósiles. Se utilizan en el transporte, para generar electricidad, para calentar ambientes, para cocinar… Y las llamamos no renovables porque una vez que se agoten, ya no habrá más. Lo que me sorprende es que con todo lo que gastamos no se hayan agotado todavía.

Rafael: Los combustibles fósiles se formaron hace millones de años, a partir de restos orgánicos de plantas y animales, que se transformaron en gas, petróleo o carbón. Algunos científicos ponen en duda este origen… A ver si hoy nos lo aclaran.

Fani: Los combustibles no se reponen, como la madera, por ejemplo. En algún momento, se acabarán. El petróleo se encuentra, lo he consultado en Wikipedia, en profundidades que varían entre los 600 y los 5.000 metros… Y he oído decir que incluso mucho más. Los egipcios lo usaban en la conservación de las momias, y los romanos como combustible para el alumbrado. Hoy es una materia prima fundamental en infinidad de productos.

(Pequeña pausa)

Rafael: Germán Hernán vive desde hace años vinculado a Velilla de San Antonio. Es Ingeniero Aeronáutico y su vida profesional transcurre ligada al entorno industrial. Y si hoy lo tenemos aquí, y le agradecemos que se haya prestado a transmitirnos su inmenso saber, es porque ha sido director de una compañía internacional especializada en componentes destinados a generadores eólicos y otros bienes de equipo del sector energético. De manera que en molinos eólicos podrá haber alguien que sepa tanto como él, pero nadie sabe más que él.

Fani: Germán Hernán es, además, investigador, estudioso y seguidor de los progresos en energías alternativas y defensor de la generación ecológica. Actualmente transmite sus conocimientos en diversos fórums nacionales e internacionales.

Rafael: El dios de los vientos en la mitología griega se llamaba Eolo, y ha dado nombre en muchas lenguas a la energía eólica, es decir, la generada por las corrientes de aire.

Fani: La energía eólica se utiliza para producir electricidad. Supone una fuente de energía barata y competitiva. Pequeñas instalaciones pueden facilitar energía en regiones aisladas, en lugares donde sin ella quedarían incomunicados del resto del mundo.

Rafael: La energía eólica, según he podido saber, suministra el 5% de las necesidades del mundo. A la cabeza, Dinamarca, que alcanza el 25%. En España estamos en el 20%, que no está nada mal.

Fani: La energía eólica es un recurso abundante, renovable y limpio y de impacto ambiental moderado, según parece. La fuerza del viento es predecible a escala anual, y aunque presenta variaciones, puede calcularse con cierta precisión

Rafa: Vivimos pendientes de las técnicas para el control, de la capacidad de almacenamiento, de la distribución geográfica y de las posibilidades de exportación, pero mientras tanto cada vez vemos más mastodontes desde la carretera, por todas partes. ¡Qué haría don Quijote si los viera…!

Fani: Para poder aprovechar la energía eólica hemos de conocer las variaciones diurnas, nocturnas y estacionales de los vientos, la variación de la velocidad, la entidad de las ráfagas en espacios de tiempo breves, y los valores máximos ocurridos en series históricas de datos con una duración mínima de 20 años. El eje giratorio del aerogenerador se conectaba antes a los molinos de grano, a las bombas de agua o a los primitivos generadores de electricidad.

Rafa: Y un último dato más: para utilizar la energía del viento debe éste alcanzar una velocidad mínima de 10 km por hora y no superar los 90, si bien la técnica de construcción de los aerogeneradores va mejorando para superar estos límites.

Fani: ¡Ojalá corran mejores vientos! … Intervienen nuestros invitados, según costumbre, en orden alfabético. Muchísimas gracias a Juan Carlos Arbex y a Germán Hernán por acompañarnos.

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