Presentación

Los animales de compañía se asocian con su dueño, con su cuidador. La gente tiene animales en casa por su comportamiento y adaptabilidad, por su interacción con los humanos, que los educan para los buenos modales en la convivencia diaria. Mi vecina saca a pasear a un cerdito, y otra chica del barrio se recrea con un cabritillo y lo pasea en su regazo, porque eso de seguirla a ella tirando del cordel lo lleva difícil. He sabido igualmente que hay quien regala un conejo, y no precisamente para el arroz.

Las especies animales se han adaptado a los ambientales caseros, en especial mamíferos y aves, más domesticables por su gran adaptabilidad a diferencia de algunos reptiles que requieren un entorno en el que se imiten sus condiciones de desarrollo.

El cuidado diario de la mascota hace olvidar preocupaciones, evita la depresión y desarrolla la personalidad, me refiero a la de los amos. En adaptabilidad y comportamiento los perros superan a los demás animales: uso terapéutico en hospitales, guías de personas ciegas, apoyo policial, rescates de personas… Su compañía evoca siempre ternura, entendimiento, complicidad…

La domesticación de los perros se practica, según he podido saber, desde hace unos diez mil años. Los gatos, unos cinco mil.

La convivencia con un animal de compañía exige una serie de responsabilidades. Debe recebir el animal todo lo necesario para su desarrollo: alimentación,  atención a las enfermedades, vacunas, higiene corporal y otros cuidados. Aporta, igualmente, efectos positivos en la vida humana como el descenso de la presión arterial alta y de los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre; la interacción social resulta positiva para el estrés mental, la depresión, los sentimientos de soledad y el ritmo cardíaco.

Entre los efectos negativos, las respuestas respiratorias y cutáneas de alergias y asma, mordidas, zarpazos, y transmisión de enfermedes por contacto, altamente reducidas por los modernos sistemas de higiene doméstica.

Gran cantidad de animales de especies salvajes que son adoptados por afición o por fines decorativos o emblemáticos, únicamente para el disfrute del poseedor y no exactamente como compañía, incluso más por razones de prestigio o de exhibición.

En la Comunidad de Madrid hay censados más de 600.000 perros, según el Colegio de Veterinarios. Seguro que habrá muchos más, pero estos son los que están controlados y cuidados, es decir los que pasan por un veterinario. Se cree que en uno de cada dos hogares españoles hay una mascota. Por comparar, o quizá por sorprender, diré que, en EEUU cuarenta millones de hogares tienen perro.

Y añadiré, para terminar con esta introducción, un dato sorprendente: el cuidado de los animales domésticos es un sector que capea la crisis.

Para hablar de los que viven en nuestro entorno contamos con tres jòvenes veterinarios:

Raquel Beltrá, veterinaria por la Universidad Complutense de Madrid, especialista en anestesias.

Estefanía Fernández, licencida en la misma universidad y veterinaria generalista.

Ricardo Sánchez, cirujano veterinario que investiga y redacta un libro sobre las exigencias sociales y los recientes cambios en la relación propietario mascota.

 

La relación afectiva entre los animales de compañía y los niños

Estefanía Fernández

Además de los valores y las responsabilidades que todos sabemos que exigen convivir con una mascota, varios estudios identifican vínculos muy estrechos que se establecen entre el animal y el niño. Estos son responsables, además, de gran cantidad de beneficios en el desarrollo de los pequeños e incluso les confieren ciertas ventajas y virtudes emocionales, como una mayor inteligencia emocional, mayor empatía y desarrollo de las habilidades sociales.

No hay que olvidar los beneficios que aportan las mascotas a los adolescentes, pues en ocasiones encuentran en ellos su más leal apoyo para afrontar la solitaria y dura etapa que experimentan.

Facilitar la presencia de mascotas en edades infantes y adolescentes, siempre y cuando esta sea responsable, es altamente recomendable en la formación.

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